A mi me encantan estos pequeños panecillos, por su textura y también porque admiten casi casi cualquier cosa, pero sobretodo porque se pueden comer a cualquier hora.
Son un producto estrella en EEUU y de hecho, cada vez podemos verlos más por ahí.
El proceso de elaboración es muy sencillo, aunque lleva bastante tiempo. Lo característico de la elaboración de bagels, es que hay que cocerlos en agua antes de hornearlos.
INGREDIENTES
Para 6 o 7 bagels:
150ml leche entera
20g levadura fresca o en polvo
1 cucharada de aceite
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de sal
300g harina de trigo
2 huevos
Hierbas provenzales
Semillas de sésamo
1. En un cazo o cazuela pequeña, calentamos ligeramente la leche (no debería pasar de unos 40º). Retiramos del fuego, añadimos la levadura y disolvemos bien.
Una vez disuelta, se añade el aceite, el azúcar y la sal. Removemos y lo tapamos con un paño de cocina durante 15 minutos.
2. Ahora, en un recipiente más grande, añadimos la harina y 1 huevo y vertemos la mezcla que hemos tenido reposando.
Mezclamos bien con ayuda de una cuchara de madera y cuando empecemos a obtener una pasta, comenzamos a amasar hasta obtener una mezcla homogénea que no se pegue. Añadiremos un poquito más de harina o un poquito más de leche, si está muy pegajosa o seca, respectivamente.
Tapamos otra vez con un paño la masa, ésta vez durante 45 minutos.
3. Transcurrido el tiempo, amasamos un poco la masa y yo le añado un poco de orégano o hierbas provenzales, aunque se le puede añadir cualquier cosa que queráis, como frutos secos, queso, semillas...
Separamos la masa en 6 o 7 bolas.
Desplegamos un trozo de papel de horno sobre la encimera, y vamos colocando sobre él las distintas bolas de masa. Con los dedos, practicamos un agujero en el medio vamos dando forma.
Una vez amasados todos los bagels, los dejamos reposar sobre el papel y sin taparlos, unos 20 minutos.
4. Precalentamos el horno a 190º.
5. Llenamos una olla con bastante agua (al menos 2 litros) y la ponemos al fuego.
Una vez que rompa a hervir, echamos los bagels de 1 en 1, y los dejamos que cada uno hierva 2 minutos.
Al sacarlos del agua, hay que dejar que se escurran bien y los colocamos sobre una bandeja antiadherente o sobre papel de horno.
Y sí, en éste momento tienen una pinta un poco dudosa.
6. Los pintamos con un huevo batido y añadimos semillas de sésamo por encima.
7. Horneamos durante 20-25 minutos, hasta que estén bien dorados.
8. Retiramos del horno, esperamos un poquito para no quemarnos, los abrimos horizontalmente y rellenamos.
En este caso, en casa hicimos de 2 tipos: cecina y queso crema y bacon con queso y canónigos.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
domingo, 4 de noviembre de 2012
Chutney de mango
Un chutney es una salsa o mermelada muy especiada de origen indio. Se puede elaborar casi con cualquier combinación de frutas o verduras.
Se puede envasar y guardar después de elaborarlo, para acompañar carnes, verduras o arroz.
El nombre es un poco exótico y por aquí suena muy poco. Hace un par de semanas, teníamos cena y me tocaba llevar algo, así que hice un chutney y me pasé un buen rato, repitiéndole a la gente el nombre de lo que estaban comiendo y qué razón tenían, que más me habría valido haberlo llamado mermelada.
INGREDIENTES
2 mangos maduros
1 cebolla
2 zanahorias
2 dientes de ajo
1 o 2 guindillas secas
200ml de vinagre de vino blanco
4 clavos
6 o 7 semillas de cardamomo
2 tomates maduros
1 cucharada de curry
1 cucharada de sésamo
1 cucharada de jengibre molido
1 cucharada de azúcar
Sal
1. Lavamos, pelamos y cortamos el trozos pequeños, mangos, tomates, cebolla, zanahorias.
Pelamos los dientes de ajo y se pican muy finos.
Lo añadimos todo a una cazuela.
2. Al mismo recipiente, vamos añadiendo todas las especias y condimentos, y vamos removiendo para que los sabores empiecen a mezclarse.
3. Añadimos el vinagre y colocamos la cazuela al fuego hasta que rompa a hervir.
4. Una vez que esté hirviendo, lo ponemos a fuego lento y vamos removiendo cada poco tiempo, hasta que se obtenga una mezcla homogénea, como mermelada.
Normalmente se tarda en torno a 1 hora. Pasado ese tiempo, tiene un aspecto parecido a éste.
5. Lo retiramos, y esperamos a que se enfríe para servirlo.
En éste caso, lo comimos para cenar con unas bolas de arroz basmati.
Se puede envasar y guardar después de elaborarlo, para acompañar carnes, verduras o arroz.
El nombre es un poco exótico y por aquí suena muy poco. Hace un par de semanas, teníamos cena y me tocaba llevar algo, así que hice un chutney y me pasé un buen rato, repitiéndole a la gente el nombre de lo que estaban comiendo y qué razón tenían, que más me habría valido haberlo llamado mermelada.
INGREDIENTES
2 mangos maduros
1 cebolla
2 zanahorias
2 dientes de ajo
1 o 2 guindillas secas
200ml de vinagre de vino blanco
4 clavos
6 o 7 semillas de cardamomo
2 tomates maduros
1 cucharada de curry
1 cucharada de sésamo
1 cucharada de jengibre molido
1 cucharada de azúcar
Sal
1. Lavamos, pelamos y cortamos el trozos pequeños, mangos, tomates, cebolla, zanahorias.
Pelamos los dientes de ajo y se pican muy finos.
Lo añadimos todo a una cazuela.
2. Al mismo recipiente, vamos añadiendo todas las especias y condimentos, y vamos removiendo para que los sabores empiecen a mezclarse.
3. Añadimos el vinagre y colocamos la cazuela al fuego hasta que rompa a hervir.
4. Una vez que esté hirviendo, lo ponemos a fuego lento y vamos removiendo cada poco tiempo, hasta que se obtenga una mezcla homogénea, como mermelada.
Normalmente se tarda en torno a 1 hora. Pasado ese tiempo, tiene un aspecto parecido a éste.
5. Lo retiramos, y esperamos a que se enfríe para servirlo.
En éste caso, lo comimos para cenar con unas bolas de arroz basmati.
jueves, 18 de octubre de 2012
Chocolate Guinness Cake
Ayer, 17 de octubre, un estupendo y lluvioso día, ¡¡fue mi cumpleaños!!
Me han caído ya 25 años, y todavía hoy admito felicitaciones y tirones de orejas a los despistados.
Desde hace un tiempo, me he convertido en la repostera oficial (a la par que cocinera) de las celebraciones y eventos y claro... ¿quién me iba a hacer la tarta a mí?
Pues como era de esperar, fui yo misma a la cocina y me puse manos a la obra con ésta tarta de chocolate y cerveza Guinness, que es una de mis tartas favoritas.
La receta original es de Nigella Lawson. Aunque ya siempre la hago con las mismas
modificaciones:
INGREDIENTES
MASA:
250ml cerveza Guinness
75g cacao en polvo sin azúcar
2 huevos
150g mantequilla
320g azúcar
140ml nata líquida para montar
250g harina
2,5 cucharaditas de bicarbonato o 1/2 sobre de levadura
FROSTING/COBERTURA:
200ml nata líquida para montar
100g queso crema
60g azúcar
1. Precalentamos el horno a 180º.
2. En un cazo, ponemos los 250ml de cerveza a fuego lento.
3. Troceamos la mantequilla y una vez que la cerveza esté un poco caliente, la añadimos, y vamos removiendo. Una vez que la mantequilla se ha disuelto, lo retiramos el fuego y reservamos.
Es importante que no llegue a hervir ni ésta mezcla ni la cerveza sola.
4. En un bol o ensaladera, mezclamos bien los ingredientes secos: harina, azúcar, cacao y levadura/bicarbonato.
5.En otro recipiente, mezclamos por otro lado huevos, nata y la mezcla de mantequilla y cerveza. Batimos todo bien con ayuda de unas varillas.
6. Mezclamos ingredientes secos y húmedos y batimos bien. La mezcla resultante es bastante líquida.
7. Engrasamos el molde, si es necesario, y vertemos la mezcla.
8. Horneamos a 180º durante 45-50 minutos.
9. Una vez transcurrido ése tiempo, comprobamos con un pincho/tenedor que esté bien hecha.
La retiramos del horno, y esperamos al menos 20-30 minutos a que se enfríe un poco para desmoldar.
10. Para preparar el frosting, primero montamos la nata con unas varillas.
11. Una vez montada, añadimos el azúcar, y vamos incorporando cucharadas de queso crema a la vez que removemos, hasta que obtengamos una mezcla consistente.
12. Vertemos el frosting sobre la tarta y extendemos con ayuda de una lengua.
Para añadir el frosting, la masa debe de estar fría del todo, así que hay que hacerla con tiempo.
13. ¡¡Servir y devorar!!
Me han caído ya 25 años, y todavía hoy admito felicitaciones y tirones de orejas a los despistados.
Desde hace un tiempo, me he convertido en la repostera oficial (a la par que cocinera) de las celebraciones y eventos y claro... ¿quién me iba a hacer la tarta a mí?
Pues como era de esperar, fui yo misma a la cocina y me puse manos a la obra con ésta tarta de chocolate y cerveza Guinness, que es una de mis tartas favoritas.
La receta original es de Nigella Lawson. Aunque ya siempre la hago con las mismas
modificaciones:
INGREDIENTES
MASA:
250ml cerveza Guinness
75g cacao en polvo sin azúcar
2 huevos
150g mantequilla
320g azúcar
140ml nata líquida para montar
250g harina
2,5 cucharaditas de bicarbonato o 1/2 sobre de levadura
FROSTING/COBERTURA:
200ml nata líquida para montar
100g queso crema
60g azúcar
1. Precalentamos el horno a 180º.
2. En un cazo, ponemos los 250ml de cerveza a fuego lento.
3. Troceamos la mantequilla y una vez que la cerveza esté un poco caliente, la añadimos, y vamos removiendo. Una vez que la mantequilla se ha disuelto, lo retiramos el fuego y reservamos.
Es importante que no llegue a hervir ni ésta mezcla ni la cerveza sola.
4. En un bol o ensaladera, mezclamos bien los ingredientes secos: harina, azúcar, cacao y levadura/bicarbonato.
5.En otro recipiente, mezclamos por otro lado huevos, nata y la mezcla de mantequilla y cerveza. Batimos todo bien con ayuda de unas varillas.
6. Mezclamos ingredientes secos y húmedos y batimos bien. La mezcla resultante es bastante líquida.
7. Engrasamos el molde, si es necesario, y vertemos la mezcla.
8. Horneamos a 180º durante 45-50 minutos.
9. Una vez transcurrido ése tiempo, comprobamos con un pincho/tenedor que esté bien hecha.
La retiramos del horno, y esperamos al menos 20-30 minutos a que se enfríe un poco para desmoldar.
10. Para preparar el frosting, primero montamos la nata con unas varillas.
11. Una vez montada, añadimos el azúcar, y vamos incorporando cucharadas de queso crema a la vez que removemos, hasta que obtengamos una mezcla consistente.
12. Vertemos el frosting sobre la tarta y extendemos con ayuda de una lengua.
Para añadir el frosting, la masa debe de estar fría del todo, así que hay que hacerla con tiempo.
13. ¡¡Servir y devorar!!
lunes, 8 de octubre de 2012
Croquetas de morcilla de León
Volví hace unos días por León a matricularme de las poquitas asignaturas que me quedan para terminar y aparte de tener una sensación mística de ver la luz al final del túnel, aproveché para comprar morcilla, lengua curada, botillo y demás cosas típicas (y por supuesto, muuuuuy ligh).
Para los que no conozcáis la morcilla de León, tiene una consistencia blandurria, de manera que cuando está hecha, la puedes untar en tostas, y sí, untar literalmente, como si fuera nocilla.
Empezamos la morcilla y al par de días quedaba media triste y sola y a punto de ponerse mala, así que se convirtió en croquetas.
Para los que no conozcáis la morcilla de León, tiene una consistencia blandurria, de manera que cuando está hecha, la puedes untar en tostas, y sí, untar literalmente, como si fuera nocilla.
Empezamos la morcilla y al par de días quedaba media triste y sola y a punto de ponerse mala, así que se convirtió en croquetas.
INGREDIENTES
Aceite de oliva
Sal
200g morcilla
1 huevo
Pan rallado
3 cucharadas de harina
1 vaso de leche fría
1. Primero dejamos hecha la morcilla: en una sartén al fuego ponemos un pelín de aceite de oliva y añadimos la morcilla. Vamos desmenuzando y aplastándola con una espátula de madera hasta que esté hecha.
2. Ponemos en
una cazuela aceite de oliva y sin ponerla al fuego aún, añadimos las
cucharadas de harina y mezclamos bien todo hasta que no queden grumos.
3.
Ahora sí ponemos la cazuela al fuego y dejamos que se caliente y la
harina se haga, todo ello sin dejar de remover para que no se nos pegue.
4. Una vez terminado, volvemos a retirar la cazuela del fuego, y añadimos la leche sin dejar de remover enérgicamente y lo ponemos al fuego de nuevo.
Añadimos sal.
Si la bechamel nos queda o muy líquida o muy espesa, se trata de añadir más leche o más harina.
5. Ahora añadimos la morcilla y removemos bien.
6. Retiramos del fuego y ponemos la masa en otro recipiente.
Esperamos a que se enfríe y lo metemos en la nevera hasta el día siguiente que formemos las croquetas.
7. Pasado ése tiempo, sacamos la masa y con ayuda de una cucharilla, retiramos un poco las zonas donde más grasa se ha acumulado.
8. Con ayuda de 2 cucharadas, formamos bolas, que pasamos por huevo y pan rallado, que se fríen en una sartén con aceite muy caliente.
9. Una vez fritas las pasamos por papel de cocina para eliminar el exceso de aceite y a disfrutar!!
lunes, 1 de octubre de 2012
Peach bundt cake
Empieza el curso y vuelta a la rutina. Pero por las mañanas hay que desayunar bien para coger fuerzas.
Para éste bundt cake, he usado melocotones de Toro, que son bastante tardíos y todavía hay por esta época.
Son pequeños, feos y de secano, pero la verdad es que están buenísimos.
INGREDIENTES
3 huevos
240g harina de trigo integral
150ml leche entera
100ml aceite de oliva
2 cucharadas de levadura
6 melocotones maduros
Pizca de sal
1 cucharada de canela en polvo
Ésta vez horneo en versión light, en todo lo posible libre de grasa y sobretodo de azúcar, es decir, apto para mi señor padre que es diabético y también tiene derecho a comer cosas ricas.
Si quereis hacer el mismo bundt cake, pero en versión tradicional, sólo teneis que sustituir el aceite por mantequilla y harina integral por harina refinada, añadir 150g azúcar y echar sólo una pizca de canela.
1. Precalentamos el horno a 180º.
2. Pelamos y troceamos los melocotones.
3. En un bol/ensaladera, añadimos batimos los 3 huevos. Añadimos el aceite de oliva, y seguimos batiendo.
4. A la mezcla, se le añade la leche, la sal y la canela. Batimos.
5. Añadimos la harina y batimos hasta que se obtiene una mezcla sin grumos. En ése momento, se vierten en la masa los trozos de melocotón.
6. Se engrasa el molde (si es de silicona no es necesario) y se echa la masa, distribuyendo la fruta homogéneamente.
7. Lo introducimos el horno a 180º durante 40-50 minutos.
Pasada ese tiempo, comprobamos que está hecho, si la superficie está dorada y si al pincharlo, el tenedor sale limpio.
8. Retiramos y lo colocamos sobre una rejilla (o directamente, como yo en este caso, encima de la vitrocerámica).
Esperamos al menos 20-30 minutos para desmoldarlo.
9. Servir un trocito junto con una buena taza de café por la mañana.
Para éste bundt cake, he usado melocotones de Toro, que son bastante tardíos y todavía hay por esta época.
Son pequeños, feos y de secano, pero la verdad es que están buenísimos.
INGREDIENTES
3 huevos
240g harina de trigo integral
150ml leche entera
100ml aceite de oliva
2 cucharadas de levadura
6 melocotones maduros
Pizca de sal
1 cucharada de canela en polvo
Ésta vez horneo en versión light, en todo lo posible libre de grasa y sobretodo de azúcar, es decir, apto para mi señor padre que es diabético y también tiene derecho a comer cosas ricas.
Si quereis hacer el mismo bundt cake, pero en versión tradicional, sólo teneis que sustituir el aceite por mantequilla y harina integral por harina refinada, añadir 150g azúcar y echar sólo una pizca de canela.
1. Precalentamos el horno a 180º.
2. Pelamos y troceamos los melocotones.
3. En un bol/ensaladera, añadimos batimos los 3 huevos. Añadimos el aceite de oliva, y seguimos batiendo.
4. A la mezcla, se le añade la leche, la sal y la canela. Batimos.
5. Añadimos la harina y batimos hasta que se obtiene una mezcla sin grumos. En ése momento, se vierten en la masa los trozos de melocotón.
6. Se engrasa el molde (si es de silicona no es necesario) y se echa la masa, distribuyendo la fruta homogéneamente.
7. Lo introducimos el horno a 180º durante 40-50 minutos.
Pasada ese tiempo, comprobamos que está hecho, si la superficie está dorada y si al pincharlo, el tenedor sale limpio.
8. Retiramos y lo colocamos sobre una rejilla (o directamente, como yo en este caso, encima de la vitrocerámica).
Esperamos al menos 20-30 minutos para desmoldarlo.
9. Servir un trocito junto con una buena taza de café por la mañana.
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