viernes, 10 de octubre de 2014

Vasitos de uvas con queso {que saben a beso}

Por fin ha llegado octubre. Otro año más en Toro en estas fechas estamos en temporada de vendimia y vino. Y eso hay que celebrarlo. Y no podía ser menos que con un fin de semana de salir a comer y a beber vino.

Por ese motivo no podía hacer otra cosa que traer un postre con uvas, un vasito de uvas con queso (que siempre hay que tener en cuenta aquello de uvas con queso, saben a beso).

Se puede usar cualquier variedad de uva. Yo he elegido uva tetacabra que es una variedad de uva rojiza que es bastante dulce y se da por esta zona.






INGREDIENTES

Para 4 vasitos de unos 100ml

200g queso mascarpone u otro queso crema
1 yogur natural sin azúcar
1-2 racimos de uvas
1/2 limón
Una pizca de canela en polvo


1. Lavamos las uvas que vayamos a emplear y con un poco de paciencia, retiramos las pepitas y ya de paso vamos partiendo las uvas en un par de trozos.

No os recomiendo que uséis batidora porque más bien se obtiene un mosto lleno de tropezones de uva (y lo digo porque ya lo probé...).


2. Añadimos el zumo del medio limón a las uvas. Reservamos.


3. Con ayuda de una batidora de varillas batimos el mascarpone u otro queso crema si se preferie, para que se vaya adquiriendo una textura más cremosa. Añadimos el yogur, las uvas y la canela y seguimos batiendo hasta obtener una textura deseada.


4. Colocamos la mezcla en vasitos con ayuda de una manga pastelera (es bastante útil para no poner a los pobres hechos unos zorros), los tapamos con film y los metemos un ratito a la nevera antes de consumirlos.


5. Servir como postre o merienda.

Si se prefieren sabores más dulces, se puede añadir un par de cucharadas de azúcar glas a la mezcla según se esté batiendo.


lunes, 29 de septiembre de 2014

Chocolate chunk cookies

Entra el otoño y se acabaron las terrazas. Vuelve la lluvia, la pereza y los pijamas y empieza a querer hacer malo. Es tiempo de volver a hornear.

Mis chocolate chunk cookies puede que no sean las galletas más bonitas del mundo (y aunque las miro con buenos ojos, no me ciega el amor, así que puedo decir que son unas galletas del montón, simpáticas y resultonas, pero no bonitas) pero eso sí, están taaaaan buenas y son taaaaaan fáciles de hacer, que te dan ganas de quererte casar con ellas.

La receta me da la dio mi profesora de speaking y encima ya que estábamos tuve la suerte de que me las enseñara a hacer. Además, esta receta de galletas tiene categoría de infalible.




INGREDIENTES

Para 20-24 cookies

170g mantequilla sin sal
170g harina
170g azúcar moreno
170g chocolate con leche
2 huevos M
1 cucharadita de azúcar avainillado
60g copos de avena
Pizca de sal

1. Precalentar el horno a 180º (arriba y abajo).


2. Con ayuda de un cuchillo, cortamos el chocolate en trocitos de más o menos del mismo tamaño, pero desiguales. En este tipo de galletas no se suelen usar los chips de chocolate que ya vienen preparados. Reservamos.


3. En un recipiente ponemos los huevos, la pizca de sal, la mantequilla (es mejor añadirla derretida o en punto pomada, dejándola un ratito antes de usarla fuera de la nevera) y el azúcar (moreno y avainillado). Mezclamos todo con ayuda de unas varillas o de una batidora.

Añadimos ahora el harina previamente tamizada y los copos de avena. Removemos para incorporarlos bien a la mezcla. Por último añadimos los trozos de chocolate.


4. Ponemos una lámina de papel de horno sobre una bandeja de horno. Con ayuda de 2 cucharillas, ponemos varios pegotes de masa sobre el papel. No hace falta aplastar la masa en forma de galleta, con el calor del horno van a formarse solas.

Dejar un poco de separación entre los distintos pegotes, para que cuando se estén haciendo no se junten unas galletas con otras.


5. Ponemos el horno sólo con la resistencia de abajo o si mantenéis el calor arriba y abajo bajar la temperatura a 150º, para que el calor no sea tan intenso. 


6. Horneamos 10-15 minutos y ¡estar atentos del tiempo para que no se os quemen!


7. Al retirarlas las galletas del horno, ponerlas a enfriar sobre una rejilla.


8. Consumir tibias o frías (yo las prefiero frías porque tienen más sabor, pero siempre es inevitable comerte alguna que aún está incluso ardiendo).



martes, 16 de septiembre de 2014

Musaca

¿Qué haces si te regalan una bolsa llena de berenjenas recién cogidas de un huerto? Primero te pones muy contenta y das las gracias (que hay que ser educado) y luego entre otras cosas, preparas una musaca.

Es un plato estrella en la cocina griega, aunque los señores de la Wikipedia me informan de que también es un plato tradicional de los Balcanes y el Medio Oriente.




INGREDIENTES (4 personas)


4 berenjenas medianas
2 dientes de ajo
1-2 cebolletas
400g de carne picada
2 tomates maduros
1 cayena
Aceitunas negras
Aceite de oliva
Orégano
Pimienta negra
Sal

Bechamel:
3 cucharadas de harina
2-3 vasos de leche fría
Pizca de nuez moscada
Pimienta negra
Sal


1. Lavamos y cortamos las berenjenas en rebanadas finas (tampoco excesivamente finas para que no se nos rompan luego) y les añadimos sal en abundancia y las ponemos un ratito sobre un escurridor.

Una vez que hayan ido soltando un líquido marrón, las ponemos bajo el grifo y las lavamos. Colocamos las rebanadas sobre papel absorbente o sobre un paño de cocina limpio, para eliminar el exceso de agua.


2. Mientras tenemos las berenjenas con la sal, empezamos a preparar el relleno: picamos finamente las cebolletas y los dientes de ajo y los ponemos a pochar en una sartén con aceite de oliva (añadir primero la cebolleta porque si añadimos el ajo desde un principio lo más fácil es que se nos queme).


3. Añadimos a la sartén donde tenemos el ajo y la cebolla, los tomates lavados y cortados en 6-8 trozos (yo no suelo pelarlos), salpimentamos y añadimos un poco de orégano y unas aceitunas negras cortadas a la mitad. Bajamos el fuego para que el tomate se vaya haciendo lentamente.


4. En una sartén con abundante aceite de oliva, freímos las rebanadas de berenjena por ambos lados y vamos sacando los trozos sobre papel absorbente. Es importante eliminar bien el exceso de aceite de la berenjena para que luego el plato no nos quede demasiado "grasiento". Reservamos.


5. En otra sartén con una pizca de aceite oliva, preparamos la carne picada. Añadimos sal, pimienta, orégano y si os gusta el picante, una cayena. Es mejor preparar la carne por separado para poder luego escurrir sin problema todo el agua que va a ir soltando.

Una vez eliminada el agua, añadir a la sartén donde tenemos reduciendo la salsa de tomate.


6. Precalentamos el horno a 180º (arriba y abajo).


7. Preparamos la bechamel: Ponemos en una cazuela aceite de oliva y sin ponerla al fuego aún, añadimos las cucharadas de harina y mezclamos bien todo hasta que no queden grumos.
Ahora sí ponemos la cazuela al fuego y dejamos que se caliente y la harina se haga, todo ello sin dejar de remover para que no se nos pegue. Añadimos la leche sin dejar de remover enérgicamente hasta que obtengamos la consistencia deseada. Por último añadimos sal, pimienta y nuez moscada.


8. Montamos la musaca sobre un recipiente apto para horno: primero colocamos una capa abundante de berejena, encima colocaremos la carne con el tomate y por último ponemos la bechamel. Si me sobre berenjena, también coloco otra capa por encima de la carne.

Se puede añadir también un poco de queso por encima de la bechamel para que se gratine.


9. Horneamos arriba y abajo a 180º durante unos 20 minutos y para que se gratine todo sin problema, ponemos la función grill 5 minutos más.


10. Servir recién hecha.



viernes, 5 de septiembre de 2014

Chips de plátano {Mariquitas}

¡Hoy vengo con plátanos debajo del brazo!

Reconozco que hasta que no probé el plátano elaborado de esta manera, la única forma que conocía de introducirlo en recetas saladas era el plátano frito en el arroz a la cubana.

Es un snack fácil de preparar. Siempre lo sirvo acompañado de alguna salsa (aunque NO lo necesita) porque normalmente hay gente muy reacia a comerlo solo. Así que os lo traigo acompañado de una salsa de yogur y curry para romper el hielo.

Aunque el nombre de chips de plátano queda muy bien y muy sobrio, reconozco que tiene más encanto el nombre de la receta en versión cubana, mariquitas.




INGREDIENTES

1-2 piezas de plátano macho verde
Aceite de girasol
Sal

Salsa de yogur y curry
1 yogur natural sin azúcar
1 cucharadita  de curry
2 cucharadas de zumo de limón
Pimienta negra
Pizca de sal


1. Pelamos y cortamos el plátano en rodajas finas.


2. Freímos las rebanadas de plátano en abundante aceite (mejor si está muy caliente), hasta que estén doradas por los 2 lados.

Retiramos y vamos colocando los trozos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. No olvidéis añadirles un poco de sal.


3. Para preparar la salsa, en un cuenco vertemos el yogur y le damos unas cuantas vueltas con ayuda de una cucharilla para romper la textura del embase. Añadimos la sal, el curry, el zumo de limón y la sal. Removemos y probamos por si hace falta corregir la salsa.


4. Servir recién hechos o fríos, acompañados de la salsa.


Si queréis poneros en modo más sano y saludable, se pueden elaborar al horno colocando las rodajas de plátano en una bandeja con un poco de aceite de oliva. Horneamos a 200º durante 15 minutos por cada lado.



miércoles, 20 de agosto de 2014

Helado de galletas Oreo

De los creadores de: "¡Ya está bien! ¡No voy a comprarme más chismes para la cocina!", llega a sus pantallas: "Au se ha comprado una heladera."

Después de tener cientos y cientos de trastos, no saber ya dónde meterlos y prometerte a ti misma que no vas a seguir comprando cosas... Vuelves a hacerlo, vas y te compras más chismes que esperas al menos usar... Te odias a ti misma, todo el mundo te riñe y después de un tiempo, vuelta a empezar.

Así que después de pasarme un montón de días jugando con mi nuevo juguete, probando mil recetas y definitivamente rompiendo la esperanza de todo tipo de dieta este verano, he conseguido empezar a hacer helados aceptables.

Lo importante a la hora de hacer helados caseros es que todo esté muy frío a la hora de ponerte manos a la obra y que la masa tenga una cantidad adecuada de grasa para que el helado quede cremoso. Se pueden hacer sin problema manualmente, simplemente cuesta un poco más de trabajo.

 

INGREDIENTES

300ml de nata para montar
200ml de leche entera
3 cucharadas de azúcar
1 cucharada de azúcar avainillado
10-12 galletas oreo


1. En un cazo ponemos a calentar a fuego medio la nata, la leche y el azúcar. Mezclamos y removemos bien todo y calentamos unos minutos sin que llegue a hervir. Retiramos y dejamos que enfríe un poco y guardamos la masa en la nevera unas 10-12h para que esté bien fría. 

2. Trituramos con ayuda de una picadora o con un rodillo las galletas Oreo y reservamos porque se añaden justo al final.

3. Ponemos en marcha la máquina y cuando el helado vaya cogiendo textura, añadimos las migas de galleta para que se mezclen con la masa.

Colocamos el resultado en un tupper que vamos a meter al congelador durante un ratito antes de consumirlo. Se puede consumir al momento sin problema pero la textura del helado será mucho más líquida. 

4. Sacar el helado unos 15 minutos antes de servir el helado. Servir solo o como mucho acompañado de un par de galletas Oreo. 


HELADO HECHO A MANO

1. Metemos la nata y la leche que vayamos a emplear con bastante tiempo en la nevera para que esté todo frío a la hora de hacer la masa. 

2. Añadimos el azúcar a la leche y removemos para que se disuelva. Montamos la nata con ayuda de una batidora de varillas y la incorporamos poco a poco al resto de la masa sin dejar de batir.

3. Añadimos los trocitos de galletas y removemos para que se mezclen.

4. Metemos el helado al congelador y la cuestión es que hay que batirlo de vez en cuando para que se formen la menor cantidad posible de cristales de hielo, así que más o menos hay que batir un 2-3 veces cada hora, durante al menos 3 horas, hasta que tenga una textura adecuada.