miércoles, 30 de enero de 2013

Leche frita

Entre la resaca gastronómica de las navidades y los exámenes, la cocina y yo hemos estado un poco distanciadas. Estamos intentando arreglarlo y volver a épocas felices.

Hoy os traigo un postre viejuno, que a mi se sabe a los domingos de invierno cuando éramos pequeños e íbamos a comer todos los primos a casa de mi abuela. Y casi desde aquella época he comido leche frita en contadas ocasiones.

La receta me la pasó hace tiempo Marijose (que también es bloguera y cocinera) y resulta que la receta también es viejuna porque era como las hacía su abuela.












INGREDIENTES

7 cucharadas de maicena
7 cucharadas de azúcar
1/2 litro de leche entera
2 huevos
Canela en rama
1 limón
Pan rallado
Aceite de oliva



1. Del 1/2 litro de leche separamos un poco menos de la mitad (como media vaso) y añadimos las cucharadas de maicena y una yema de un huevo, mezclamos y removemos bien. Reservamos.



2. La leche restante la ponemos al fuego en una cazuela y le añadimos el azúcar, una cáscara de limón y la canela en rama. Removemos todo bien y dejamos hervir 10-15 minutos.



3. Transcurrido ese tiempo, se retira del fuego y añadimos la leche con la maicena y la yema disuelta. Acercamos de nuevo el cacharro al fuego y removemos hasta que espese.



4. Ponemos la pasta formada en una bandeja rectangular y se deja enfriar.



5. Una vez fría, se corta la masa en cuadraditos. Se rebozan en huevo y pan rallado y se fríen.

Al sacar las porciones del fuego se ponen sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.



6. Cuando hayan enfriado un poco, las pasamos por un plato con azúcar o con azúcar y canela.

Como a mí no me gustan los postres muy dulces, simplemente le pongo a las porciones un poquito de azúcar por encima.



7. Se pueden servir frías o calientes.



viernes, 21 de diciembre de 2012

Galletas de jengibre

La elaboración de galletas y yo nos hemos llevado durante mucho tiempo muy mal, de hecho, nuestra relación se podría catalogar poco más o menos de desastrosa y traumática.

En algún momento las cosas mejoraron y después leer libros, blogs, de probar muuuuchas recetas y modificarlas otras tantas veces, he conseguido perderles el miedo y conseguir galletas aptas para el consumo humano.

Y como ya se podría decir que casi casi estamos en Navidad, galletas de jengibre.







INGREDIENTES

300g harina de trigo
120g mantequilla
100g azúcar
1 huevo
1 cucharadita de levadura
1 cucharada de canela
1 cucharada de jengibre molido
1 cucharada de azúcar avainillado
4 clavos enteros/1 cucharadita clavo molido
1 pizca de sal


1. La mantequilla tiene que estar en pomada, así que hay que sacarla de la nevera con tiempo y dejarla troceada en un plato.

Si no os acordáis, basta con meterla un poco en el microondas, pero cuidado que no hay que derretirla del todo.


2. En un bol mezclamos los ingredientes secos: harina, azúcar, azúcar avainillado, levadura, canela, jengibre, sal y clavo y se mezcla todo bien.

Sino se dispone de clavo molido, basta con triturar bien en un mortero los clavos enteros.


3. A la mezcla de ingredientes secos, añadimos el huevo y la mantequilla removemos y amasamos hasta obtener una pasta más o menos homogénea.





4. Formamos una bola con la masa y la forramos con plástico transparente y dejamos reposar en la nevera unas 2-3 horas.

Si os sobra masa o queréis usarla en otro momento, la masa puede congelarse.





5. Pasado el tiempo de reposo, ponemos a precalentar el horno a 180º.


6. Sacamos la masa de la nevera y damos forma a las galletas. Esto se puede hacer de varias maneras: podemos extenderla con un rodillo sobre la encimera y usar cortadores. O bien, como he hecho en esta vez, coger pequeñas porciones de masa, formar bolas y posteriormente aplastarlas sobre el papel de horno.



 7. Horneamos durante 15-20 minutos, vigilándolas bien para que no se quemen.


8. Al sacarlas del horno, hay que dejarlas enfriar bien sobre una rejilla o sobre una tabla de cocina, que absorben muy bien el calor, pero no hay que dejarlas sobre la encimera porque se pueden poner blandas.




9. Consumir cuando estén frías.


10. Para conservarlas, lo mejor es meterlas en una caja para galletas o bien, en un tupper. Aguantan bastantes días y no hace falta meterlas en la nevera.




Teniendo en cuenta que supuestamente hoy se acaba el mundo y posiblemente caerá sobre nosotros un apocalipsis zombie, ¡¡yo me las comería pronto!!



lunes, 17 de diciembre de 2012

Ensalada César

Sí, ya sé que estamos escuchando villancicos y planeando los menús para las comilonas de navidad y que parece que me he despistado un poco con el calendario poniéndome a hacer ensaladas en diciembre pero de vez en cuando se necesitan descansitos de la comida de invierno.

La receta de la salsa César es de Ferrán Adriá, de su libro "La comida de la familia" y es la que he estado preparando últimamente porque aparte de estar muy buena, no lleva salsa inglesa (que luego siempre se me quedaba el pobre bote muerto de risa en un estante porque no lo usaba para prácticamente nada más).
 





INGREDIENTES

Para 4 personas:

Lechuga romana
Lechuga de hoja de roble
8 filetes de pechuga de pollo
4 rebanadas de pan
Aceite de oliva
Sal
Orégano
Pimienta


Salsa César:
3 filetes de anchoas en salazón
1 huevo
Queso parmesano rallado (50-60g)
1/2 diente de ajo
1 cucharada de vinagre de Jerez
Aceite de oliva para emulsionar



1. Con las rebanadas de pan preparamos picatostes: cortamos el pan en trocitos los ponemos en una sartén al fuego con un chorrito de aceite de oliva, hasta que estén tostados. Retiramos y reservamos.

Normalmente, uso pan del día anterior pero podéis usar cualquier tipo de pan, incluido el de molde.





2. Cortamos y ponemos en agua las hojas de lechuga que vayamos a usar. Lavamos, escurrimos bien y colocamos los trozos en una ensaladera.





3. Ahora nos ponemos con el pollo. Yo lo preparo a la plancha cortado en trozos con sal, pimienta y orégano. Reservamos y dejamos que se enfríen.

En otras versiones de ésta ensalada, se prepara el pollo al horno o empanado o se sustituye por jamón, bacon, gambas, etc.





4. Ahora preparamos la salsa César. En un recipiente de batidora incluimos el medio diente de ajo (pelado y picado), 3 filetes de anchoas troceados y trituramos y vamos añadiendo aceite, como cuando se elabora una mayonesa.

Una vez que la salsa ha emulsionado, añadimos el queso parmesano y la cucharada de vinagre de Jerez, y removemos bien.





5. En una ensaladera junto a la lechuga, añadimos el pollo y los picatostes y regamos con salsa César y removemos bien.

Servimos.



viernes, 7 de diciembre de 2012

Risotto de verduras

Aprovechando un poco el tiempo que el puente me ha dejado para meterme en la cocina y sobretodo, tener a mano un caldo de verduras de preparar un puré con el que no sabía que hacer, no quedaba otra que comer risotto.





INGREDIENTES

Para 2 personas:

1 vaso de arroz
1 litro de caldo de verduras
2 dientes de ajo
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
1 cebolla
6 tomates cherry
1 trocito de queso semicurado
Aceite de oliva virgen
Sal
Pimienta
Orégano


1. Lavar y picar los pimientos y la cebolla en trozos más o menos pequeños. Picamos también el ajo y troceamos los tomates cherry en 3 o 4 trozos.




2. Ponemos en un cazo el caldo de verduras, y dejamos que vaya calentándose para que cuando lo añadamos al arroz no rompa la cocción.


3. En un olla o cazuela a fuego medio ponemos aceite de oliva virgen. Cuando esté caliente añadimos la cebolla y sofreímos durante un par de minutos.


4. Una vez que esté un poco hecha, añadimos el ajo y removemos. Añadimos ahora el pimiento troceado y sal (en poca cantidad, porque el caldo de verduras ya lleva), pimienta y orégano.


5. Bajamos el fuego, añadimos el arroz y lo rehogamos bien.




6. Añadimos poco a poco el caldo de verduras. Hay que incorporarlo de cazo en cazo, añadiendo cada vez que se reduzca y removiendo a menudo.

Dejamos la cazuela a fuego medio para que se mantenga la cocción, hasta que el arroz esté hecho y cremoso (unos 25-30 minutos).


7. A mitad de cocción, añadimos los tomates.


8. Cuando el arroz esté listo, lo retiramos del fuego y añadimos el queso.


9. Servir en seguida.


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Bagels

A mi me encantan estos pequeños panecillos, por su textura y también porque admiten casi casi cualquier cosa, pero sobretodo porque se pueden comer a cualquier hora.

Son un producto estrella en EEUU y de hecho, cada vez podemos verlos más por ahí.

El proceso de elaboración es muy sencillo, aunque lleva bastante tiempo. Lo característico de la elaboración de bagels, es que hay que cocerlos en agua antes de hornearlos.




INGREDIENTES

Para 6 o 7 bagels:

150ml leche entera
20g levadura fresca o en polvo
1 cucharada de aceite
1 cucharada de azúcar
1 cucharadita de sal
300g harina de trigo
2 huevos
Hierbas provenzales
Semillas de sésamo


1. En un cazo o cazuela pequeña, calentamos ligeramente la leche (no debería pasar de unos 40º). Retiramos del fuego, añadimos la levadura y disolvemos bien.

Una vez disuelta, se añade el aceite, el azúcar y la sal. Removemos y lo tapamos con un paño de cocina durante 15 minutos.





2. Ahora, en un recipiente más grande, añadimos la harina y 1 huevo y vertemos la mezcla que hemos tenido reposando.

Mezclamos bien con ayuda de una cuchara de madera y cuando empecemos a obtener una pasta, comenzamos a amasar hasta obtener una mezcla homogénea que no se pegue. Añadiremos un poquito más de harina o un poquito más de leche, si está muy pegajosa o seca, respectivamente.

Tapamos otra vez con un paño la masa, ésta vez durante 45 minutos.




3. Transcurrido el tiempo, amasamos un poco la masa y yo le añado un poco de orégano o hierbas provenzales, aunque se le puede añadir cualquier cosa que queráis, como frutos secos, queso, semillas...

Separamos la masa en 6 o 7 bolas.

Desplegamos un trozo de papel de horno sobre la encimera, y vamos colocando sobre él las distintas bolas de masa. Con los dedos, practicamos un agujero en el medio vamos dando forma.

Una vez amasados todos los bagels, los dejamos reposar sobre el papel y sin taparlos, unos 20 minutos.




4. Precalentamos el horno a 190º.


5. Llenamos una olla con bastante agua (al menos 2 litros) y la ponemos al fuego.

Una vez que rompa a hervir, echamos los bagels de 1 en 1, y los dejamos que cada uno hierva 2 minutos.

Al sacarlos del agua, hay que dejar que se escurran bien y los colocamos sobre una bandeja antiadherente o sobre papel de horno.

Y sí, en éste momento tienen una pinta un poco dudosa.




6. Los pintamos con un huevo batido y añadimos semillas de sésamo por encima.




7. Horneamos durante 20-25 minutos, hasta que estén bien dorados.


8. Retiramos del horno, esperamos un poquito para no quemarnos, los abrimos horizontalmente y rellenamos.

En este caso, en casa hicimos de 2 tipos: cecina y queso crema y bacon con queso y canónigos.