viernes, 6 de marzo de 2015

Pasta con bacalao y espinacas

Cuando compramos en casa bacalao en salazón, no puedo evitar pensar siempre en comida viejuna y en tiendas de ultramarinos. Y más si como ahora, según dicen, todavía estamos en época de cuaresma.

A nosotros nos encanta en casi todos sus formatos, los trozos altos siempre desaparecen antes y los trozos más bajos suelen acabar con potaje o en croquetas. Y los trozos solitarios que quedan... pues los comemos crudos en ensalada, como la que os traigo hoy.





INGREDIENTES

Cantidades aproximadas para 2 personas

200g tallarines
2-3 trozos de bacalao bajo en salazón
2 manzanas
Espinacas frescas
15-20 nueces
Queso parmesano
1 limón
Aceite de oliva virgen
Orégano
Sal


1. Desalamos los trozos de bacalao en agua fría durante al menos 24h, cambiando el agua un par de veces. Recordad que el proceso de desalado es más rápido o lento dependiendo del tamaño de las piezas.


2. Una vez desalado, desmenuzamos el bacalao, retirando la piel y las espinas. Reservamos.

Nosotros vamos a incorporar el bacalao crudo al plato, pero si no os gusta la textura, se puede pasar un par de minutos por la sartén.


3. Lavamos, pelamos y cortamos en trocitos las manzanas y en juliana las hojas de espinacas. Lo reservamos junto con las nueces peladas.


4. En un vaso, preparamos el aliño con 3-4 cucharadas de zumo de limón recién exprimido y unas 6 de aceite oliva virgen. Añadimos una pizca de orégano y sal.


5. En una olla con agua y un poco de sal, cocemos la pasta hasta que esté al dente y escurrimos.


6. En un plato hondo, colocamos la pasta, vamos añadiendo el resto de ingredientes que tenemos preparados.

Por último añadimos el aliño de limón y rallamos por encima un poco de queso parmesano. Mezclamos todo.



viernes, 6 de febrero de 2015

Chop suey

Seguramente no seré la única en la sala que al escuchar el nombre de este plato piense (y luego canturree, por supuesto) en la canción de System of a Down antes que en comida. 

Además de este mítico tema (¡Qué nadie se ría, porque aquí TODOS tenemos un pasado!), es un también famoso plato de origen chino, muy sencillo de preparar, a base de carne/pescado con verduras.

¡A empuñar los palillos!



INGREDIENTES (4 personas)

1 pechuga de pollo
3 zanahorias
2 pimientos verdes
1 puerro
2 cebolletas
1 diente de ajo
4 cucharadas de salsa de soja
2 cucharaditas de azúcar
2 cucharadas de maicena
2-3 cucharaditas de aceite de sésamo
1 taza de brotes de judía mung o brotes de soja (frescos o en conserva)
1 trocito de jengibre freso
500ml caldo de pollo
Aceite vegetal (girasol)
Sal
Pimienta negra

Si queréis prepararlo con pescado, con otro tipo de carne o incluso sólo con verduritas, se preparar exactamente igual y sólo tenéis que cambiar el tipo de caldo.


1. Si vais a usar caldo casero (y por favor, decidme que sí), pedir en la carnicería que os pongan el hueso de la pechuga de pollo.

No hace falta hacer un súper caldo, así que basta con poner agua a cocer el hueso de pollo, sal y un poquito de laurel.

Si vais mal de tiempo, sois vagos o la preparación del plato os pilla sin nada en casa, basta con usar un caldo de los que vienen preparados.


2. Cortamos el pollo en tiras y lo colocamos en un plato hondo.

En un vaso, mezclamos bien las 4 cucharadas de salsa de soja con las 2 de azúcar. Se lo añadimos al pollo y dejamos macerando durante unos 30 minutos.


3. Mientras tanto, lavamos y cortamos la verdura (la que podamos como la zanahoria o el pimiento, los cortamos en bastones).

El jengibre y el ajo los cortamos en trocitos pequeños.


4. Una vez macerada la carne, la escurrimos bien y la ponemos a hacer al wok con un poco de aceite de girasol (sino tenéis wok, basta con usar una sartén grande que no se pegue).

Dejamos que el pollo se haga un poco a alta temperatura, para que se dore un poco, durante unos 5 minutos. Salpimentamos y añadimos el ajo y el jengibre, así como las verduras y cocinamos a fuego un poco más bajo durante unos 10-15 minutos, hasta que la verdura esté hecha pero todavía siga durita.


5. En cuanto a los brotes de soja o brotes de judía mung, son imprescindibles en el plato. Si se usan frescos se incorporan con el resto de verduras y si son en conserva los reservamos para el final.


6. Mientras se hacen las verduras y el pollo, preparamos el caldo: en un cazo a parte lo ponemos a hervir y añadimos 2 cucharadas de maizena disueltas en un vaso con 4 cucharadas de agua.

Removemos bien intentando que queden la menor cantidad de grumos posible y calentamos hasta que espese la salsa de pollo.


7. Una vez que las verduras y el pollo están hechos, añadimos el aceite de sésamo (y los brotes si los usamos en conserva) y removemos bien.

Si la salsa de pollo ya está espesa la añadimos también, aunque no la echéis toda de repente porque puede que os sobre. Ir añadiendo poco a poco, porque lo suyo es que quede un plato jugoso y con caldo no una sopa.

Calentamos todo junto a fuego lento durante unos 5 minutos para que se mezcle todo bien.


8. Servir y acompañar con arroz blanco.

Lo suyo es acompañarlo con arroz cocido al vapor. Bueno, desde aquí reconocemos que por comodidad (y porque nos gusta mucho mucho) solemos usar arroz basmati cocido con agua.



viernes, 30 de enero de 2015

Tartar de atún rojo

Cualquiera que haya comido alguna vez conmigo o haya hablado (o discutido) sobre comida con mi persona, sabe seguro que a mí las cosas de comer me gustan crudas, crujientes o sangrantes. Por eso mismo, muero de amor con todo este tipo de preparaciones.

Se pueden hacer con carne o pescado (y en este caso lo que más se suele usar es salmón o atún). Lo más importante para éste plato es una buena materia prima y sobre todo, muy fresca (sino... es mejor cambiar el menú).

La receta al final es una mezcla de recetas de todas las veces que he comido este tipo de cosas en bares o restaurantes, que me lo ha preparado gente que cocina de miedo en su casa, que he leído en libros y sí, también en internet.


INGREDIENTES (por persona)


Unos 150g de lomo de atún rojo
1/2 tomate
1/2 aguacate maduro
2 cucharadas de aceite de oliva virgen 
1 cucharadita de zumo de limón o lima
2 cucharaditas de semillas de sésamo y/o lino
1 cucharadita de salsa de soja
1 cucharadita de cebollino picado
Un pizca de sal
Pimienta negra


*Usamos estas cantidades porque lo preparamos casi como plato único, normalmente acompañado por una de ensalada.

**Mucha gente le añade mayonesa y/o salsa Worcestershire o salsa Perrins a la mezcla (en este caso sería 1 cucharadita de cada). Yo sinceramente no lo considero necesario, pero aquí os lo dejo como opcionales.


1. Lo primero es encargarnos del pescado: Nosotros en casa somos unos kamikazes y no congelamos nunca el pescado antes de comerlo crudo (igual no está bien hecho, pero somos muy cabezotas y jamás nos ha pasado nada), pero si sois gente más cuerda, basta con meterlo con cariño al congelador un mínimo de 48 horas.


2. Cortamos el pescado con un cuchillo bien afilado en taquitos de 1cm más o menos. Reservamos.


3. Cortamos también en taquitos el aguacate y el tomate. Mezclamos con el atún (si queréis montarlo por capas con un aro, basta con reservarlos y destrozarlo justo cuando vayamos a comerlo).


4. Vamos a ir añadiendo los distintos ingredientes a la mezcla anterior y cada vez que incorporamos uno, vamos removiendo con una cuchara. 

Lo último que incorporamos es el cebollino y el zumo de limón/lima recién exprimido.


5. Probamos el tartar resultante y corregimos algún sabor si fuera necesario (es mejor quedarse corto y luego tener que añadir un poquito más de sal o salsa de soja, por ejemplo). 


6. Servir inmediatamente y consumir acompañado de una rebanada de pan recién tostado.



lunes, 19 de enero de 2015

Tarta de naranja y manzana

Espero que los excesos navideños no os hayan maltratado mucho y que ya todo el mundo poco a poco vaya recuperando su complexión habitual.

No puedo negar que después de terminar harta de comer y beber durante las vacaciones y tras acabar con el último trocito de Roscón de Reyes, apareció un terrible y repentino sentimiento de culpa y el fiel juramento de todos los años de que voy a pasarme todo enero (y si me apuras, lo que queda de invierno) comiendo de la forma más sana posible. ¡Pero todo el mundo tranquilo! Que ya se me ha pasado ese momento de enajenación mental.

Además, hoy 19 de enero, es el Blue Monday, según dicen el día más deprimente del año (el tercer lunes de enero). Y para combatir la tristeza y depresión que estadísticamente tenemos que sufrir hoy, qué mejor que una tarta de naranja y manzana.




INGREDIENTES

3-4 manzanas
1 naranja
3 huevos M
200ml nata
80g mantequilla
4 cucharadas de harina
1 cucharada de azúcar avainillado
100g azúcar
Pizca de sal

BASE: MASA QUEBRADA
200g harina
100g mantequilla
1 vaso (250ml aprox) de agua fría
1 cucharadita de azúcar
Pizca de sal

1. Hay que empezar con la masa: sacamos la mantequilla que necesitamos de la nevera y la cortamos en dados. Hay que usarla fría, sin que haya empezado a derretirse.

2. En un recipiente tipo ensaladera, ponemos el harina, el azúcar y la sal. Removemos un poco para mezclar y añadimos la mantequilla cortada.

Con las manos empezamos a amasar bien la mezcla y añadimos el agua fría. Seguimos amasando hasta obtener una masa homogénea. Hacemos una bola y la envolvemos en plástico transparente y la dejamos reposar en la nevera 30-45 minutos.

3. Cuando haya pasado el tiempo de espera de la masa, la sacamos de la nevera y precalentamos el horno a 180º.

4. Espolvoreamos un poco de harina sobre la superficie de trabajo (para que no se nos pegue la masa) y comenzamos a amasar con las manos. Con ayuda de un rodillo, conseguimos más o menos un círculo del tamaño aproximado del molde.

5. Engrasamos el molde, ponemos un poco de papel de horno sobre él y lo forramos con la masa, retirando los bordes sobrantes.

Pinchamos un poco la masa con un tenedor y colocamos por encima un puñado de garbanzos (o cualquier otra legumbre que tengamos por casa) para que con el calor se abombe lo menos posible. Horneamos unos 10 minutos.

6. Mientras tanto empezamos con el relleno: pelamos las manzanas y las cortamos en trocitos, menos una de ellas que la vamos a cortar en láminas. Reservamos.

Cogemos la naranja y rallamos parte de la piel (un poco menos de la mitad es suficiente). La exprimimos y reservamos 50ml de zumo.

7. En un recipiente añadimos los huevos, la nata, la mantequilla (previamente derretida) y el zumo de naranja. Con ayuda de unas varillas vamos mezclando y añadiendo el azúcar, el harina, la sal, la ralladura de naranja y el azúcar avainillado.

Cuando la masa esté homogénea, añadimos los trocitos de manzana (excepto los cortados en láminas).

8. Retiramos la masa quebrada del horno y quitamos los garbanzos (o lo que hayamos usado). Vertemos el relleno y distribuimos la manzana de forma un poco uniforme porque sino va a quedarse toda en el centro. En la capa superior colocamos los trozos de manzana cortados en láminas, intentando que se hundan lo menos posible.

9. Horneamos a 180º durante unos 40 minutos. Retiramos cuando esté dorada la masa y la tarta esté firme. Esperar un ratito para desmoldar (al menos 30 minutos) para evitar desastres.

10. Servir en frío.

No es necesario preparar un acompañamiento o topping, pero si os apetece o os parece que le falta algo, podéis ponerle una fina capa de mermelada de naranja o melocotón por encima.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Bizcocho de manzana y nueces {Lluvia y otoño}

Ya es otoño de forma reglamentaria: lluvia, abrigo y botas katiuskas.

Y también viene acompañado de manta y sofá, y por supuesto de bizcocho.



INGREDIENTES

1 yogur natural (sin azúcar)
70g de mantequilla
3 huevos M
1 sobre de levadura
3 medidas de harina
2 medidas de azúcar
1 medida de leche
3 manzanas
1 cucharada de azúcar avainillado
Pizca de sal
1/2 cucharadita de jengibre en polvo
1 1/2 taza de nueces peladas

Las medidas las cogemos con el recipiente vacío del yogur.


1. Ponemos a calentar el horno a 180º.


2. Pelamos las manzanas y las cortamos en trocitos. Aprovechamos también para abrir y trocear las nueces. Reservamos.


3. En un recipiente mezclamos con ayuda de unas varillas los huevos, la pizca de sal, la mantequilla (derretida) y el azúcar. A continuación añadimos el yogur y la leche y volvemos a mezclar.

Ahora añadimos el harina y la levadura previamente tamizados. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea (yo siempre uso sólo unas varillas, pero si os resulta más cómodo usad batidora).


4. Por último añadimos los trocitos de manzana y nueces. Removemos un poco para distribuirlos por toda la masa.


5. Si es necesario engrasamos el molde y vertemos la mezcla. Horneamos durante unos 30-40 minutos, hasta que esté dorado y firme.


6. Lo retiramos del horno y esperamos al menos 30 minutos para desmoldar sin causar destrozos.


7. Dejamos que el bizcocho se enfríe antes de servir y espolvoreamos un poco de azúcar glas por la superficie.