miércoles, 15 de abril de 2015

Tarta de queso y arándanos {Cranberry cheesecake}

Hay dos trastornos que suelen ir asociados: cuando empiezas a tener una cantidad preocupante de cacharros y trastos de cocina, significa que también tienes un montón de libros de recetas en la estantería.

Estaba revolviendo entre los libros buscando un par de ideas para una cena y me topé sin querer con ésta cheesecake. Es una receta de Nigella Lawson, de su libro Cocina rápida saludable. Es una receta genial de tarta sin horno, una buena alternativa a la típica tarta de queso crema con gelatina o cuajada.




INGREDIENTES

125g galletas (tipo digestive/maría)
80g mantequilla
300g queso mascarpone
250ml nata para montar
60g icing sugar o azúcar glas
1 cucharada de azúcar avainillado
1 cucharadita zumo de limón
4-5 cucharadas de mermelada de arándanos


1. Derretimos la mantequilla que vayamos a utilizar.

Con ayuda de un pincel de cocina, pintamos con un poco de mantequilla el molde desmontable que vayamos a usar y para evitar disgustos al desmoldar, yo también suelo forrarlo con papel de horno.


2. Trituramos las galletas con ayuda de un rodillo y las mezclamos con la mantequilla hasta formar una pasta. La colocamos sobre el fondo del molde.


3. Con unas varillas o una batidora de varillas mezclamos en un bol el queso, el azúcar glas y avainillado y el zumo de limón.

Yo usé mascarpone porque tenía una tarrina en la nevera y sinceramente tenía que hacer algo con ella, pero con cualquier queso crema (tipo Philadelfia) debería quedar igual de bien. 


4. Montar la nata (recordar que para que monte bien tiene que estar bien bien fría). Una vez montada la añadimos a la mezcla anterior y batimos con cuidado.


5. Vertemos la mezcla en el molde, sobre la base de galleta, e intentamos que la superficie nos quede uniforme con ayuda de una espátula.


6. Lo metemos todo a la nevera durante un mínimo de 3 horas, pero si lo dejáis más tiempo o de un día para otro, mejor.


7. Cuando vayamos a servirla, recubrimos la parte superior de la tarta con la mermelada y la extendemos.

Quería usar una mermelada o crema que fuera poco dulce, para no recargar la tarta, por eso elegí la de arándanos, pero se puede incluir cualquiera que os guste más.



sábado, 14 de marzo de 2015

Pineapple and strawberry pie {Pi Day}

Celebramos muchas cosas mucho más estúpidas y nos sabemos de memoria en qué día caen, así que no me miréis raro cuando os digo que hoy 14 de marzo, hay que celebrar el Día de Pi como se merece. (Se celebra hoy por la forma en la que se escriben normalmente las fechas en EEUU, 3/14).

Para celebrarlo, he preparado una Pi pie, o bueno, una tarta de piña y fresas.

Y si alguien se atreve a decir que Pi no es un número precioso... ¡Qué coja sus cosas y se vaya!

¡Happy Pi Day!



INGREDIENTES

MASA
300g harina de trigo
1 cucharada de azúcar
1 pizca de sal
150g mantequilla
150ml agua fría

RELLENO
3 rebanadas de piña natural
1 manzana
200-300g fresas
1 huevo
1 cucharada de zumo de limón
1 cucharada de harina
60g azúcar
1 trocito de mantequilla


1. Lo primero es preparar la masa: sacamos la mantequilla de la nevera y la cortamos en daditos.

En un recipiente añadimos harina, sal y azúcar y mezclamos. Añadimos la mantequilla recién cortada y amasamos con las manos (con el calor la mantequilla se va mezclando con el resto de ingredientes).

Cuando obtengamos una masa con aspecto de "migas", añadimos el agua fría hasta obtener una mezcla homogénea.

Repartimos la masa en los bolas, las tapamos con plástico transparente y a la nevera durante unos 30-40 minutos.


2. Mientras la masa está enfriando, preparamos el relleno. Lavamos y cortamos la fruta en trocitos y los ponemos sobre un plato hondo. Añadimos el azúcar y el zumo de limón y dejamos macerando.


3. Precalentamos el horno a 180º.


4. Sacamos la masa de la nevera y la estiramos con un rodillo (es una masa altamente pegajosa, así que ayudaros con harina). Con uno de los trozos forramos el molde.


5. Añadimos lo que nos falta al relleno: harina y un trocito de mantequilla cortado en trocitos más pequeños. Revolvemos y lo ponemos sobre la masa que tenemos en el molde.


6. Con el otro trozo de masa hacemos lo mismo, amasamos y se puede colocar de distintas formas: nosotros hemos optado por un enrejado, pero simplemente se puede colocar la tapa y hacer 3-4 cortes.


7. Batimos un huevo y pintamos la tarta.


8. Horneamos durante unos 45-50 minutos, hasta que esté dorada.


9. Servir templada o fría.




viernes, 6 de marzo de 2015

Pasta con bacalao y espinacas

Cuando compramos en casa bacalao en salazón, no puedo evitar pensar siempre en comida viejuna y en tiendas de ultramarinos. Y más si como ahora, según dicen, todavía estamos en época de cuaresma.

A nosotros nos encanta en casi todos sus formatos, los trozos altos siempre desaparecen antes y los trozos más bajos suelen acabar con potaje o en croquetas. Y los trozos solitarios que quedan... pues los comemos crudos en ensalada, como la que os traigo hoy.





INGREDIENTES

Cantidades aproximadas para 2 personas

200g tallarines
2-3 trozos de bacalao bajo en salazón
2 manzanas
Espinacas frescas
15-20 nueces
Queso parmesano
1 limón
Aceite de oliva virgen
Orégano
Sal


1. Desalamos los trozos de bacalao en agua fría durante al menos 24h, cambiando el agua un par de veces. Recordad que el proceso de desalado es más rápido o lento dependiendo del tamaño de las piezas.


2. Una vez desalado, desmenuzamos el bacalao, retirando la piel y las espinas. Reservamos.

Nosotros vamos a incorporar el bacalao crudo al plato, pero si no os gusta la textura, se puede pasar un par de minutos por la sartén.


3. Lavamos, pelamos y cortamos en trocitos las manzanas y en juliana las hojas de espinacas. Lo reservamos junto con las nueces peladas.


4. En un vaso, preparamos el aliño con 3-4 cucharadas de zumo de limón recién exprimido y unas 6 de aceite oliva virgen. Añadimos una pizca de orégano y sal.


5. En una olla con agua y un poco de sal, cocemos la pasta hasta que esté al dente y escurrimos.


6. En un plato hondo, colocamos la pasta, vamos añadiendo el resto de ingredientes que tenemos preparados.

Por último añadimos el aliño de limón y rallamos por encima un poco de queso parmesano. Mezclamos todo.



viernes, 6 de febrero de 2015

Chop suey

Seguramente no seré la única en la sala que al escuchar el nombre de este plato piense (y luego canturree, por supuesto) en la canción de System of a Down antes que en comida. 

Además de este mítico tema (¡Qué nadie se ría, porque aquí TODOS tenemos un pasado!), es un también famoso plato de origen chino, muy sencillo de preparar, a base de carne/pescado con verduras.

¡A empuñar los palillos!



INGREDIENTES (4 personas)

1 pechuga de pollo
3 zanahorias
2 pimientos verdes
1 puerro
2 cebolletas
1 diente de ajo
4 cucharadas de salsa de soja
2 cucharaditas de azúcar
2 cucharadas de maicena
2-3 cucharaditas de aceite de sésamo
1 taza de brotes de judía mung o brotes de soja (frescos o en conserva)
1 trocito de jengibre freso
500ml caldo de pollo
Aceite vegetal (girasol)
Sal
Pimienta negra

Si queréis prepararlo con pescado, con otro tipo de carne o incluso sólo con verduritas, se preparar exactamente igual y sólo tenéis que cambiar el tipo de caldo.


1. Si vais a usar caldo casero (y por favor, decidme que sí), pedir en la carnicería que os pongan el hueso de la pechuga de pollo.

No hace falta hacer un súper caldo, así que basta con poner agua a cocer el hueso de pollo, sal y un poquito de laurel.

Si vais mal de tiempo, sois vagos o la preparación del plato os pilla sin nada en casa, basta con usar un caldo de los que vienen preparados.


2. Cortamos el pollo en tiras y lo colocamos en un plato hondo.

En un vaso, mezclamos bien las 4 cucharadas de salsa de soja con las 2 de azúcar. Se lo añadimos al pollo y dejamos macerando durante unos 30 minutos.


3. Mientras tanto, lavamos y cortamos la verdura (la que podamos como la zanahoria o el pimiento, los cortamos en bastones).

El jengibre y el ajo los cortamos en trocitos pequeños.


4. Una vez macerada la carne, la escurrimos bien y la ponemos a hacer al wok con un poco de aceite de girasol (sino tenéis wok, basta con usar una sartén grande que no se pegue).

Dejamos que el pollo se haga un poco a alta temperatura, para que se dore un poco, durante unos 5 minutos. Salpimentamos y añadimos el ajo y el jengibre, así como las verduras y cocinamos a fuego un poco más bajo durante unos 10-15 minutos, hasta que la verdura esté hecha pero todavía siga durita.


5. En cuanto a los brotes de soja o brotes de judía mung, son imprescindibles en el plato. Si se usan frescos se incorporan con el resto de verduras y si son en conserva los reservamos para el final.


6. Mientras se hacen las verduras y el pollo, preparamos el caldo: en un cazo a parte lo ponemos a hervir y añadimos 2 cucharadas de maizena disueltas en un vaso con 4 cucharadas de agua.

Removemos bien intentando que queden la menor cantidad de grumos posible y calentamos hasta que espese la salsa de pollo.


7. Una vez que las verduras y el pollo están hechos, añadimos el aceite de sésamo (y los brotes si los usamos en conserva) y removemos bien.

Si la salsa de pollo ya está espesa la añadimos también, aunque no la echéis toda de repente porque puede que os sobre. Ir añadiendo poco a poco, porque lo suyo es que quede un plato jugoso y con caldo no una sopa.

Calentamos todo junto a fuego lento durante unos 5 minutos para que se mezcle todo bien.


8. Servir y acompañar con arroz blanco.

Lo suyo es acompañarlo con arroz cocido al vapor. Bueno, desde aquí reconocemos que por comodidad (y porque nos gusta mucho mucho) solemos usar arroz basmati cocido con agua.



viernes, 30 de enero de 2015

Tartar de atún rojo

Cualquiera que haya comido alguna vez conmigo o haya hablado (o discutido) sobre comida con mi persona, sabe seguro que a mí las cosas de comer me gustan crudas, crujientes o sangrantes. Por eso mismo, muero de amor con todo este tipo de preparaciones.

Se pueden hacer con carne o pescado (y en este caso lo que más se suele usar es salmón o atún). Lo más importante para éste plato es una buena materia prima y sobre todo, muy fresca (sino... es mejor cambiar el menú).

La receta al final es una mezcla de recetas de todas las veces que he comido este tipo de cosas en bares o restaurantes, que me lo ha preparado gente que cocina de miedo en su casa, que he leído en libros y sí, también en internet.


INGREDIENTES (por persona)


Unos 150g de lomo de atún rojo
1/2 tomate
1/2 aguacate maduro
2 cucharadas de aceite de oliva virgen 
1 cucharadita de zumo de limón o lima
2 cucharaditas de semillas de sésamo y/o lino
1 cucharadita de salsa de soja
1 cucharadita de cebollino picado
Un pizca de sal
Pimienta negra


*Usamos estas cantidades porque lo preparamos casi como plato único, normalmente acompañado por una de ensalada.

**Mucha gente le añade mayonesa y/o salsa Worcestershire o salsa Perrins a la mezcla (en este caso sería 1 cucharadita de cada). Yo sinceramente no lo considero necesario, pero aquí os lo dejo como opcionales.


1. Lo primero es encargarnos del pescado: Nosotros en casa somos unos kamikazes y no congelamos nunca el pescado antes de comerlo crudo (igual no está bien hecho, pero somos muy cabezotas y jamás nos ha pasado nada), pero si sois gente más cuerda, basta con meterlo con cariño al congelador un mínimo de 48 horas.


2. Cortamos el pescado con un cuchillo bien afilado en taquitos de 1cm más o menos. Reservamos.


3. Cortamos también en taquitos el aguacate y el tomate. Mezclamos con el atún (si queréis montarlo por capas con un aro, basta con reservarlos y destrozarlo justo cuando vayamos a comerlo).


4. Vamos a ir añadiendo los distintos ingredientes a la mezcla anterior y cada vez que incorporamos uno, vamos removiendo con una cuchara. 

Lo último que incorporamos es el cebollino y el zumo de limón/lima recién exprimido.


5. Probamos el tartar resultante y corregimos algún sabor si fuera necesario (es mejor quedarse corto y luego tener que añadir un poquito más de sal o salsa de soja, por ejemplo). 


6. Servir inmediatamente y consumir acompañado de una rebanada de pan recién tostado.