Cualquiera que haya comido alguna vez conmigo o haya hablado (o discutido) sobre comida con mi persona, sabe seguro que a mí las cosas de comer me gustan crudas, crujientes o sangrantes. Por eso mismo, muero de amor con todo este tipo de preparaciones.
Se pueden hacer con carne o pescado (y en este caso lo que más se suele usar es salmón o atún). Lo más importante para éste plato es una buena materia prima y sobre todo, muy fresca (sino... es mejor cambiar el menú).
La receta al final es una mezcla de recetas de todas las veces que he comido este tipo de cosas en bares o restaurantes, que me lo ha preparado gente que cocina de miedo en su casa, que he leído en libros y sí, también en internet.
INGREDIENTES (por persona)
Unos 150g de lomo de atún rojo
1/2 tomate
1/2 aguacate maduro
2 cucharadas de aceite de oliva virgen
1 cucharadita de zumo de limón o lima
2 cucharaditas de semillas de sésamo y/o lino
1 cucharadita de salsa de soja
1 cucharadita de cebollino picado
Un pizca de sal
Pimienta negra
*Usamos estas cantidades porque lo preparamos casi como plato único, normalmente acompañado por una de ensalada.
**Mucha gente le añade mayonesa y/o salsa Worcestershire o salsa Perrins a la mezcla (en este caso sería 1 cucharadita de cada). Yo sinceramente no lo considero necesario, pero aquí os lo dejo como opcionales.
1. Lo primero es encargarnos del pescado: Nosotros en casa somos unos kamikazes y no congelamos
nunca el pescado antes de comerlo crudo (igual no está bien hecho, pero
somos muy cabezotas y jamás nos ha pasado nada), pero si sois gente más
cuerda, basta con meterlo con cariño al congelador un mínimo de 48 horas.
2. Cortamos el pescado con un cuchillo bien afilado en taquitos de 1cm más o menos. Reservamos.
3. Cortamos también en taquitos el aguacate y el tomate. Mezclamos con el atún (si queréis montarlo por capas con un aro, basta con reservarlos y destrozarlo justo cuando vayamos a comerlo).
4. Vamos a ir añadiendo los distintos ingredientes a la mezcla anterior y cada vez que incorporamos uno, vamos removiendo con una cuchara.
Lo último que incorporamos es el cebollino y el zumo de limón/lima recién exprimido.
5. Probamos el tartar resultante y corregimos algún sabor si fuera necesario (es mejor quedarse corto y luego tener que añadir un poquito más de sal o salsa de soja, por ejemplo).
6. Servir inmediatamente y consumir acompañado de una rebanada de pan recién tostado.
viernes, 30 de enero de 2015
lunes, 19 de enero de 2015
Tarta de naranja y manzana
No puedo negar que después de terminar harta de comer y beber durante las vacaciones
y tras acabar con el último trocito de Roscón de Reyes, apareció un terrible y repentino sentimiento de culpa y el fiel
juramento de todos los años de que voy a pasarme todo enero (y si me apuras, lo que
queda de invierno) comiendo de la forma más sana posible. ¡Pero
todo el mundo tranquilo! Que ya se me ha pasado ese momento de enajenación
mental.
Además, hoy 19 de enero, es el Blue Monday, según dicen el día más deprimente del año (el tercer lunes de enero). Y para combatir la tristeza y depresión que estadísticamente tenemos que sufrir hoy, qué mejor que una tarta de naranja y manzana.
Además, hoy 19 de enero, es el Blue Monday, según dicen el día más deprimente del año (el tercer lunes de enero). Y para combatir la tristeza y depresión que estadísticamente tenemos que sufrir hoy, qué mejor que una tarta de naranja y manzana.
INGREDIENTES
3-4 manzanas
1 naranja
3 huevos M
200ml nata
80g mantequilla
4 cucharadas de harina
1 cucharada de azúcar avainillado
100g azúcar
Pizca de sal
BASE: MASA QUEBRADA
200g harina
100g mantequilla
1 vaso (250ml aprox) de agua fría
1 cucharadita de azúcar
Pizca de sal
1. Hay que empezar con la masa: sacamos la mantequilla que necesitamos de la nevera y la cortamos en dados. Hay que usarla fría, sin que haya empezado a derretirse.
2. En un recipiente tipo ensaladera, ponemos el harina, el azúcar y la sal. Removemos un poco para mezclar y añadimos la mantequilla cortada.
Con las manos empezamos a amasar bien la mezcla y añadimos el agua fría. Seguimos amasando hasta obtener una masa homogénea. Hacemos una bola y la envolvemos en plástico transparente y la dejamos reposar en la nevera 30-45 minutos.
3. Cuando haya pasado el tiempo de espera de la masa, la sacamos de la nevera y precalentamos el horno a 180º.
4. Espolvoreamos un poco de harina sobre la superficie de trabajo (para que no se nos pegue la masa) y comenzamos a amasar con las manos. Con ayuda de un rodillo, conseguimos más o menos un círculo del tamaño aproximado del molde.
5. Engrasamos el molde, ponemos un poco de papel de horno sobre él y lo forramos con la masa, retirando los bordes sobrantes.
Pinchamos un poco la masa con un tenedor y colocamos por encima un puñado de garbanzos (o cualquier otra legumbre que tengamos por casa) para que con el calor se abombe lo menos posible. Horneamos unos 10 minutos.
6. Mientras tanto empezamos con el relleno: pelamos las manzanas y las cortamos en trocitos, menos una de ellas que la vamos a cortar en láminas. Reservamos.
Cogemos la naranja y rallamos parte de la piel (un poco menos de la mitad es suficiente). La exprimimos y reservamos 50ml de zumo.
7. En un recipiente añadimos los huevos, la nata, la mantequilla (previamente derretida) y el zumo de naranja. Con ayuda de unas varillas vamos mezclando y añadiendo el azúcar, el harina, la sal, la ralladura de naranja y el azúcar avainillado.
Cuando la masa esté homogénea, añadimos los trocitos de manzana (excepto los cortados en láminas).
8. Retiramos la masa quebrada del horno y quitamos los garbanzos (o lo que hayamos usado). Vertemos el relleno y distribuimos la manzana de forma un poco uniforme porque sino va a quedarse toda en el centro. En la capa superior colocamos los trozos de manzana cortados en láminas, intentando que se hundan lo menos posible.
9. Horneamos a 180º durante unos 40 minutos. Retiramos cuando esté dorada la masa y la tarta esté firme. Esperar un ratito para desmoldar (al menos 30 minutos) para evitar desastres.
10. Servir en frío.
No es necesario preparar un acompañamiento o topping, pero si os apetece o os parece que le falta algo, podéis ponerle una fina capa de mermelada de naranja o melocotón por encima.
lunes, 10 de noviembre de 2014
Bizcocho de manzana y nueces {Lluvia y otoño}
Ya es otoño de forma reglamentaria: lluvia, abrigo y botas katiuskas.
Y también viene acompañado de manta y sofá, y por supuesto de bizcocho.
INGREDIENTES
1 yogur natural (sin azúcar)
70g de mantequilla
3 huevos M
1 sobre de levadura
3 medidas de harina
2 medidas de azúcar
1 medida de leche
3 manzanas
1 cucharada de azúcar avainillado
Pizca de sal
1/2 cucharadita de jengibre en polvo
1 1/2 taza de nueces peladas
Las medidas las cogemos con el recipiente vacío del yogur.
1. Ponemos a calentar el horno a 180º.
2. Pelamos las manzanas y las cortamos en trocitos. Aprovechamos también para abrir y trocear las nueces. Reservamos.
3. En un recipiente mezclamos con ayuda de unas varillas los huevos, la pizca de sal, la mantequilla (derretida) y el azúcar. A continuación añadimos el yogur y la leche y volvemos a mezclar.
Ahora añadimos el harina y la levadura previamente tamizados. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea (yo siempre uso sólo unas varillas, pero si os resulta más cómodo usad batidora).
4. Por último añadimos los trocitos de manzana y nueces. Removemos un poco para distribuirlos por toda la masa.
5. Si es necesario engrasamos el molde y vertemos la mezcla. Horneamos durante unos 30-40 minutos, hasta que esté dorado y firme.
6. Lo retiramos del horno y esperamos al menos 30 minutos para desmoldar sin causar destrozos.
7. Dejamos que el bizcocho se enfríe antes de servir y espolvoreamos un poco de azúcar glas por la superficie.
Y también viene acompañado de manta y sofá, y por supuesto de bizcocho.
INGREDIENTES
1 yogur natural (sin azúcar)
70g de mantequilla
3 huevos M
1 sobre de levadura
3 medidas de harina
2 medidas de azúcar
1 medida de leche
3 manzanas
1 cucharada de azúcar avainillado
Pizca de sal
1/2 cucharadita de jengibre en polvo
1 1/2 taza de nueces peladas
Las medidas las cogemos con el recipiente vacío del yogur.
1. Ponemos a calentar el horno a 180º.
2. Pelamos las manzanas y las cortamos en trocitos. Aprovechamos también para abrir y trocear las nueces. Reservamos.
3. En un recipiente mezclamos con ayuda de unas varillas los huevos, la pizca de sal, la mantequilla (derretida) y el azúcar. A continuación añadimos el yogur y la leche y volvemos a mezclar.
Ahora añadimos el harina y la levadura previamente tamizados. Mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea (yo siempre uso sólo unas varillas, pero si os resulta más cómodo usad batidora).
4. Por último añadimos los trocitos de manzana y nueces. Removemos un poco para distribuirlos por toda la masa.
5. Si es necesario engrasamos el molde y vertemos la mezcla. Horneamos durante unos 30-40 minutos, hasta que esté dorado y firme.
6. Lo retiramos del horno y esperamos al menos 30 minutos para desmoldar sin causar destrozos.
7. Dejamos que el bizcocho se enfríe antes de servir y espolvoreamos un poco de azúcar glas por la superficie.
martes, 28 de octubre de 2014
Quiche de salmón
Odio a muerte el cambio de hora de invierno. Y ya sé que teóricamente es para aprovechar mejor las horas de luz y conseguir ahorro energético y bla bla bla, pero la verdad es que en la Castilla profunda es bastante deprimente. De repente se hace de noche pronto prontísimo y el frío llega (normalmente, no como éste año que casi casi estamos aún en verano) .
Así que para ver si se me pasaba un poco, decidí preparar una quiche de salmón para cenar. Y no me da vergüenza reconocer públicamente que me encanta preparar este tipo de cosas para cenar (quiches, pizzas, empanadas y demás familia) porque SIEMPRE sobra y eso significa que a la mañana siguiente ya tienes el desayuno preparado.
A la hora de hacer una quiche (tarta salada en versión francesa) sólo tienes que abrir la nevera y añadir la combinación que más te guste. Y yo creo que la de salmón o salmón ahumado definitivamente está entre el TOP5 de mis favoritas.
INGREDIENTES
100ml leche
3 huevos L
250ml nata para cocinar
100g queso semi-curado/queso mozzarella
1 cucharada de aceite de oliva
1 rodaja de salmón
12-15 aceitunas negras
Sal
Pimienta negra
Eneldo
BASE: Masa quebrada
200g harina
100g de mantequilla
1 vaso de agua fría
1 cucharadita de azúcar
1 pizca de sal
1. Primero preparamos la masa quebrada: en un recipiente añadimos el harina previamente tamizado, el azúcar y la sal. Sacamos la mantequilla de la nevera y cortamos los 100g en daditos. Mezclamos todo y amasamos (con las manos, para que con el calor se vaya fundiendo la mantequilla).
Una vez que tengamos una textura como de "migas", añadimos el agua fría y seguimos amasando hasta obtener una masa homogénea. Formamos una bola, la envolvemos en film transparente y la metemos entre 45-60 minutos en la nevera.
Si vais mal de tiempo o estáis vagos, también puede comprarse en prácticamente cualquier supermercado.
2. Precalentamos el horno a 180º.
3. Cuando la masa haya reposado en la nevera, con ayuda de un rodillo la extendemos sobre una superficie lisa y enharinada. Engrasamos el molde y lo forramos con la masa, retirando los bordes sobrantes.
Colocamos por encima un puñado de garbanzos (o cualquier otra legumbre que tengamos por casa) para que se abombe lo menos posible y horneamos durante unos 15 minutos. Al sacarla del horno, retiramos los garbanzos y reservamos.
4. Mientras se hornea la masa quebrada, empezamos a preparar el relleno. Preparamos la rodaja de salmón a la plancha con un poquito de sal y pimienta, no hace falta que el pescado esté totalmente hecho porque luego con el calor del horno se terminará de hacer.
Sacamos el trozo de pescado y lo picamos y desmenzamos teniendo cuidado de retirar todas las espinas). Aprovechamos ya para cortar las aceitunas en trocitos. Reservamos.
5. En un bol, mezclamos con unas varillas los huevos, la leche y la nata. Añadimos una cucharada de aceite de oliva y volvemos a batir.
Ahora incorporamos los trocitos de salmón y aceitunas y añadimos las especias: un poquito de sal, un poquito de pimienta negra y eneldo de forma un poco más abundante (aunque esto va en gustos, así que probad antes de hornear). Por último añadimos el queso recién rallado y distribuimos un poco los tropezones de forma uniforme.
6. Vertemos la mezcla sobre el molde con la masa quebrada y horneamos a 180º durante unos 45 minutos, hasta que la mezcla esté bien cuajada y dorada.
7. Servir templado o frío.
Así que para ver si se me pasaba un poco, decidí preparar una quiche de salmón para cenar. Y no me da vergüenza reconocer públicamente que me encanta preparar este tipo de cosas para cenar (quiches, pizzas, empanadas y demás familia) porque SIEMPRE sobra y eso significa que a la mañana siguiente ya tienes el desayuno preparado.
A la hora de hacer una quiche (tarta salada en versión francesa) sólo tienes que abrir la nevera y añadir la combinación que más te guste. Y yo creo que la de salmón o salmón ahumado definitivamente está entre el TOP5 de mis favoritas.
INGREDIENTES
100ml leche
3 huevos L
250ml nata para cocinar
100g queso semi-curado/queso mozzarella
1 cucharada de aceite de oliva
1 rodaja de salmón
12-15 aceitunas negras
Sal
Pimienta negra
Eneldo
BASE: Masa quebrada
200g harina
100g de mantequilla
1 vaso de agua fría
1 cucharadita de azúcar
1 pizca de sal
1. Primero preparamos la masa quebrada: en un recipiente añadimos el harina previamente tamizado, el azúcar y la sal. Sacamos la mantequilla de la nevera y cortamos los 100g en daditos. Mezclamos todo y amasamos (con las manos, para que con el calor se vaya fundiendo la mantequilla).
Una vez que tengamos una textura como de "migas", añadimos el agua fría y seguimos amasando hasta obtener una masa homogénea. Formamos una bola, la envolvemos en film transparente y la metemos entre 45-60 minutos en la nevera.
Si vais mal de tiempo o estáis vagos, también puede comprarse en prácticamente cualquier supermercado.
2. Precalentamos el horno a 180º.
3. Cuando la masa haya reposado en la nevera, con ayuda de un rodillo la extendemos sobre una superficie lisa y enharinada. Engrasamos el molde y lo forramos con la masa, retirando los bordes sobrantes.
Colocamos por encima un puñado de garbanzos (o cualquier otra legumbre que tengamos por casa) para que se abombe lo menos posible y horneamos durante unos 15 minutos. Al sacarla del horno, retiramos los garbanzos y reservamos.
4. Mientras se hornea la masa quebrada, empezamos a preparar el relleno. Preparamos la rodaja de salmón a la plancha con un poquito de sal y pimienta, no hace falta que el pescado esté totalmente hecho porque luego con el calor del horno se terminará de hacer.
Sacamos el trozo de pescado y lo picamos y desmenzamos teniendo cuidado de retirar todas las espinas). Aprovechamos ya para cortar las aceitunas en trocitos. Reservamos.
5. En un bol, mezclamos con unas varillas los huevos, la leche y la nata. Añadimos una cucharada de aceite de oliva y volvemos a batir.
Ahora incorporamos los trocitos de salmón y aceitunas y añadimos las especias: un poquito de sal, un poquito de pimienta negra y eneldo de forma un poco más abundante (aunque esto va en gustos, así que probad antes de hornear). Por último añadimos el queso recién rallado y distribuimos un poco los tropezones de forma uniforme.
6. Vertemos la mezcla sobre el molde con la masa quebrada y horneamos a 180º durante unos 45 minutos, hasta que la mezcla esté bien cuajada y dorada.
7. Servir templado o frío.
viernes, 10 de octubre de 2014
Vasitos de uvas con queso {que saben a beso}
Por fin ha llegado octubre. Otro año más en Toro en estas fechas estamos en temporada de vendimia y vino. Y eso hay que celebrarlo. Y no podía ser menos que con un fin de semana de salir a comer y a beber vino.
Por ese motivo no podía hacer otra cosa que traer un postre con uvas, un vasito de uvas con queso (que siempre hay que tener en cuenta aquello de uvas con queso, saben a beso).
Se puede usar cualquier variedad de uva. Yo he elegido uva tetacabra que es una variedad de uva rojiza que es bastante dulce y se da por esta zona.
INGREDIENTES
Para 4 vasitos de unos 100ml
200g queso mascarpone u otro queso crema
1 yogur natural sin azúcar
1-2 racimos de uvas
1/2 limón
Una pizca de canela en polvo
1. Lavamos las uvas que vayamos a emplear y con un poco de paciencia, retiramos las pepitas y ya de paso vamos partiendo las uvas en un par de trozos.
No os recomiendo que uséis batidora porque más bien se obtiene un mosto lleno de tropezones de uva (y lo digo porque ya lo probé...).
2. Añadimos el zumo del medio limón a las uvas. Reservamos.
3. Con ayuda de una batidora de varillas batimos el mascarpone u otro queso crema si se preferie, para que se vaya adquiriendo una textura más cremosa. Añadimos el yogur, las uvas y la canela y seguimos batiendo hasta obtener una textura deseada.
4. Colocamos la mezcla en vasitos con ayuda de una manga pastelera (es bastante útil para no poner a los pobres hechos unos zorros), los tapamos con film y los metemos un ratito a la nevera antes de consumirlos.
5. Servir como postre o merienda.
Si se prefieren sabores más dulces, se puede añadir un par de cucharadas de azúcar glas a la mezcla según se esté batiendo.
Por ese motivo no podía hacer otra cosa que traer un postre con uvas, un vasito de uvas con queso (que siempre hay que tener en cuenta aquello de uvas con queso, saben a beso).
Se puede usar cualquier variedad de uva. Yo he elegido uva tetacabra que es una variedad de uva rojiza que es bastante dulce y se da por esta zona.
INGREDIENTES
Para 4 vasitos de unos 100ml
200g queso mascarpone u otro queso crema
1 yogur natural sin azúcar
1-2 racimos de uvas
1/2 limón
Una pizca de canela en polvo
1. Lavamos las uvas que vayamos a emplear y con un poco de paciencia, retiramos las pepitas y ya de paso vamos partiendo las uvas en un par de trozos.
No os recomiendo que uséis batidora porque más bien se obtiene un mosto lleno de tropezones de uva (y lo digo porque ya lo probé...).
2. Añadimos el zumo del medio limón a las uvas. Reservamos.
3. Con ayuda de una batidora de varillas batimos el mascarpone u otro queso crema si se preferie, para que se vaya adquiriendo una textura más cremosa. Añadimos el yogur, las uvas y la canela y seguimos batiendo hasta obtener una textura deseada.
4. Colocamos la mezcla en vasitos con ayuda de una manga pastelera (es bastante útil para no poner a los pobres hechos unos zorros), los tapamos con film y los metemos un ratito a la nevera antes de consumirlos.
5. Servir como postre o merienda.
Si se prefieren sabores más dulces, se puede añadir un par de cucharadas de azúcar glas a la mezcla según se esté batiendo.
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